El taco se considera un plato tradicional mexicano, pero no menos deliciosas variantes de tacos se pueden encontrar también en muchos otros países de América del Sur.
El taco —jugoso, aromático, nutritivo y picante— sin duda conquistará tu paladar, tal como me ocurrió a mí en uno de los restaurantes de Buenos Aires durante uno de mis primeros viajes a Argentina.
Aún recuerdo aquel intenso día lleno de reuniones de negocios en la capital argentina, cuando, cansado pero satisfecho tras negociaciones productivas con socios, probé por primera vez un taco que me pareció la hamburguesa más deliciosa del mundo. ¡Mis emociones por su sabor fueron desbordantes!
La sensación de placer de los ingredientes, reunidos en ese pequeño “sobre” de tortilla y combinados de manera fenomenal, era simplemente mágica. Trozos de tierna carne de res a la parrilla, jugosa cebolla dulce, tomates, chile, lechuga, especias y salsa creaban una verdadera sinfonía de sabores.
Más tarde, tuve la oportunidad de visitar casi todos los países de este maravilloso, contrastante y vibrante continente sudamericano, y por supuesto probé muchas variantes de tacos con diferentes rellenos, dependiendo de la región y de las particularidades de cada cocina nacional. Hubo también recetas realmente impresionantes; por ejemplo, en la capital de Uruguay, Montevideo, me ofrecieron tacos con trozos de chorizo picante, frijoles rojos, hojas de cactus y una salsa fantástica e inolvidable.
Así que, a la pregunta de qué es el taco, respondo ante todo: ¡es América Latina! El taco es sabor, picante, color y sustancia. El taco es energía, una energía que sin duda quiero compartir con los ucranianos.
Eduard Yefimenko