El nuevo jefe del Gobierno británico prometió un plan de diez años para afrontar la crisis del costo de vida y redefinir las prioridades del país
Andy Burnham asumió el cargo de primer ministro del Reino Unido y anunció una profunda renovación de su gabinete, marcando el inicio de una nueva etapa política con un giro hacia posiciones más progresistas dentro del Partido Laborista.
El nuevo mandatario destituyó a varios ministros cercanos a su predecesor, Keir Starmer, y nombró a nuevos responsables en áreas clave del Gobierno. Entre los principales cambios destacan la designación de John Healey como ministro de Finanzas, Ed Miliband al frente de Relaciones Exteriores y el regreso de Angela Rayner al gabinete. Wes Streeting asumió el Ministerio de Defensa, mientras que Shabana Mahmood continuará como ministra del Interior.
Burnham se comprometió a impulsar un plan de diez años destinado a reducir las presiones derivadas del costo de vida y a fortalecer la economía británica.
Líderes europeos, entre ellos Ursula von der Leyen, Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz, felicitaron al nuevo primer ministro y expresaron su interés en reforzar las relaciones entre el Reino Unido y la Unión Europea.
Burnham llega al poder tras la renuncia de Keir Starmer, quien dejó el cargo después de menos de dos años al frente del Gobierno debido al deterioro de la popularidad de los laboristas y los malos resultados electorales obtenidos en los comicios regionales y municipales.
El nuevo primer ministro afrontará importantes desafíos políticos y económicos durante los próximos tres años de legislatura.