El acuerdo firmado en Bruselas elimina la histórica frontera entre Gibraltar y España y establece un nuevo sistema de control para integrar al Peñón en el espacio Schengen bajo supervisión española
La Unión Europea y el Reino Unido firmaron este martes el acuerdo sobre Gibraltar que pone fin al último capítulo pendiente del Brexit. Desde el 15 de julio desaparecen los controles fronterizos tradicionales entre Gibraltar y España, facilitando el tránsito diario de miles de trabajadores entre el Peñón y La Línea de la Concepción.
El pacto establece que Gibraltar mantendrá su condición de territorio británico, pero quedará asociado al espacio Schengen. Los controles migratorios se trasladarán al aeropuerto y al puerto de Gibraltar, donde los pasajeros estarán sujetos a un sistema de doble inspección por parte de las autoridades gibraltareñas y españolas.
Además, Gibraltar se compromete a adoptar medidas fiscales similares al IVA europeo y a reforzar el control del comercio de tabaco para combatir el contrabando.
El acuerdo entra en vigor de manera provisional mientras es ratificado por el Parlamento Europeo y el Parlamento británico. No aborda cuestiones como la soberanía de Gibraltar, las aguas territoriales ni el estatus del aeropuerto.