El ex ministro de Planificación Federal fue condenado a cinco años de prisión por su participación en un esquema de sobornos vinculado a las obras de los gasoductos del Norte y del Sur
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 4 condenó a cinco años de prisión al ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; al ex secretario de Obras Públicas, José López, y al ex gerente general de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa, por los delitos de administración fraudulenta y cohecho en el marco del caso Skanska.
La Justicia determinó que los ex funcionarios realizaron maniobras para beneficiar a la empresa sueca Skanska durante la ejecución de las obras de los gasoductos Transportadora Gas del Norte y Transportadora Gas del Sur.
La sentencia fue dictada por mayoría de los jueces Jorge Gorini y Néstor Costabel. La jueza María Gabriela López Iñíguez votó en disidencia parcial al considerar que los acusados debían ser condenados por negociaciones incompatibles con la función pública y no por cohecho. Además, sostuvo que no existieron sobreprecios en las contrataciones, según una pericia contable de la Corte Suprema.
Los fiscales Abel Córdoba y Joaquín Gasset habían solicitado penas de cuatro años y medio de prisión por cohecho activo para los responsables de Skanska y de Infinity Group, una empresa utilizada para emitir facturas falsas destinadas a encubrir el pago de sobornos a funcionarios públicos.
Asimismo, fueron condenados a cuatro años de prisión Mario Piantoni, Javier Azcárate y Gustavo Vago, quien era presidente de Skanska Argentina al momento de los hechos. Otros seis directivos de la compañía recibieron penas de tres años de prisión en suspenso.
La investigación comenzó en 2007, cuando el entonces juez Javier López Biscayart ordenó un allanamiento en las oficinas de Skanska y encontró una grabación en la que directivos de la empresa hacían referencia al pago de sobornos a funcionarios del Gobierno.
Posteriormente, la causa fue archivada después de que la Cámara Federal declarara nulas las grabaciones por considerar que vulneraban el derecho a la intimidad de uno de los involucrados. Sin embargo, en 2026 la Cámara Federal de Casación Penal declaró válidas las pruebas y la Corte Suprema ratificó esa decisión, permitiendo la reapertura del proceso judicial.
Con esta sentencia, Julio De Vido acumula cinco condenas en causas vinculadas a corrupción. La única condena firme que cumple actualmente corresponde a la denominada Tragedia de Once, por la que cumple prisión domiciliaria.
El ex ministro también fue condenado por la compra irregular de material ferroviario a España y Portugal, por negociaciones incompatibles con la función pública en la causa Odebrecht y por administración fraudulenta en una causa relacionada con la importación de gas natural licuado.
La condena aún no está firme y podrá ser apelada una vez que el tribunal publique los fundamentos completos del fallo.