Una ola de violencia asociada a disputas por el control de la venta de drogas dejó seis muertos en menos de dos semanas y encendió las alarmas de las autoridades bonaerenses
El partido bonaerense de La Matanza atraviesa una grave crisis de violencia vinculada al narcotráfico. Entre el 23 de junio y el 3 de julio se registraron seis homicidios en apenas doce días, en una secuencia de crímenes que los investigadores atribuyen a disputas por el control de los puntos de venta de drogas.
La Unidad Funcional de Instrucción especializada en Homicidios considera que todos los casos están relacionados con el negocio del narcotráfico y forman parte de una reconfiguración de las redes de comercialización de drogas en la zona oeste del Gran Buenos Aires.
La escalada de violencia provocó cambios en las jefaturas policiales locales y un fuerte malestar entre las autoridades judiciales y los vecinos, quienes en algunos barrios incendiaron búnkeres utilizados para la venta de estupefacientes.
Uno de los hechos más graves ocurrió el 27 de junio en la localidad de Gregorio de Laferrere, donde dos hombres armados que se desplazaban en motocicletas dispararon al menos 25 veces contra un punto de venta de drogas frecuentado por consumidores del barrio. El ataque dejó tres personas muertas.
Los investigadores sospechan que los autores del triple homicidio pertenecen a la misma organización criminal involucrada en el asesinato de Candela Urquiza, ocurrido días después en Virrey del Pino. Las pericias balísticas buscan determinar si las armas utilizadas coinciden en ambos hechos.
La cadena de crímenes comenzó el 23 de junio en González Catán con el asesinato de Lautaro Ramírez, de 25 años, quien recibió un disparo en la cabeza. Según testimonios recogidos durante la investigación, la víctima mantenía deudas relacionadas con la venta de drogas y trabajaba como colaborador de un narcotraficante local.
Tres días más tarde, en el mismo asentamiento, Walter Gerardo Esquivel, de 44 años, fue asesinado a balazos. En ambos casos, la Policía Científica halló decenas de vainas servidas en las escenas del crimen.
Fuentes vinculadas a la investigación sostienen que la violencia responde a una disputa entre bandas narco por la redistribución de los puntos de venta en La Matanza, situación que ha dejado no solo víctimas fatales, sino también numerosos heridos.
Además, las autoridades reconocen importantes limitaciones operativas para combatir este fenómeno criminal, entre ellas la falta de patrulleros, problemas de infraestructura en las comisarías y escasa capacidad para alojar detenidos tras los operativos policiales.
La investigación continúa para identificar a los responsables de los homicidios y determinar el alcance de las organizaciones criminales involucradas.
Fuente: Infobae